Elliott Erwitt, entre ironía e historia

Elliott Erwitt, además de ser un grande fotógrafo, es una figura un poco paradójica.

Muchos, como de hecho veremos, lo conocen por fotos de personajes famosos y eventos que han marcado una época.

Pero, al mismo tiempo, la mayor parte de su producción artística ha tenido como clave la curiosidad hacia las pequeñas cosas y las personas simples, a menudo vistas con un ojo al mismo tiempo indagador e irónico.

De una ironía no sarcástica, sino jocosa, hecha para sonreír e inducir a la reflexión.

Pero, un momento … el arte, ¿no es algo serio?

¿De verdad es posible sonreír con la fotografía y, al mismo tiempo, hacer verdadero arte?

Bien, según yo, Elliot Erwitt seguramente logró hacer esta síntesis.

Si no lo conoces, sígueme en este artículo y veremos juntos.

  • Algunos aspectos sobresalientes de su vida.
  • Como esta cambió gracias a su colaboración con la prestigiosa Agencia Magnum
  • Algunas de las fotos que lo han hecho famoso
  • Los rasgos típicos de su estilo y sus sujetos preferidos

Un relato simple para un hombre simple, pero nunca banal.

Este divertido señor es el gran Elliott Erwitt con su  cámara fotográfica

“Cuando la fotografía ocurre, sucede sin esfuerzo, como un regalo que no es cuestionado ni analizado.”

La vida de Elliott Erwitt

Nacido en Paris el 26/07/1928 de una familia de origen judío, Elliott Erwitt transcurrió su infancia en Italia (su nombre real es Elliott Romano Erwitz).

En 1939  tuvo que mudarse a los Estados Unidos para escapar del fascismo y de las persecuciones raciales. Este doloroso incipit será una de sus más grandes fortunas, así como el comienzo de su carrera de gran fotógrafo.

Fue así cuando adquirió, por juego, su primera cámara de foto, a los 14 años, que descubrió su pasión por el arte de la fotografía.

Estudió en los Estados Unidos primero en el Los Angeles City College entre 1942 y 1944, prestigiosa academia artística, luego en la New School for Social Research de New York donde se dedicó al cine, otra gran pasión siempre cultivada con el tiempo.

Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, Erwitt sirvió en el ejército estadounidense en calidad de fotógrafo militar en Francia y en Alemania atestiguando las operaciones militares en el ocaso del conflicto.

Esta foto “de guerra” en realidad fue tomada en New Jersey, durante un ejercicio militar. Estamos en los años ‘50, en plena segregación racial… Y aquí tenemos un soldado de color, aislado en la toma respecto a todo el pelotón, ¡mientras enseña la lengua! Como decíamos en la introducción, Erwitt era un maestro en retratar su época con ironía, ¿no crees?

Trascurrió el periodo sucesivo trabajando como freelancer por comisión o bajo el ala de grandes revistas como Collier’s, Look, Life e Holiday. 

En este periodo fue crucial el conocer con Roy Stryker, economista, fotógrafo y fundador del movimiento de fotografía documental de la FSA.

No pasó mucho tiempo antes de que la celebridad de sus trabajos lo condujese hacia la famosa Agencia Magnum de Henri Cartier-Bresson y Robert Capa.

Elliott Erwitt: El trabajo en la Angencia Magnum y las fotos que marcaron una época

Inmerso en 1954 en la excéntrica y renombrada Agencia Magnum con personalidades del mundo de la fotografía como el socio-fundador Robert Capa y el célebre Edward Steichen, Elliott Erwitt tuvo finalmente la posibilidad de colaborar en aquella que era una de las más grandes forjas de ideas y obras maestras del mundo de la fotografía.

Fue durante este periodo, en los años 50, que tomó algunas de las fotos más importantes de su carrera, las que más contribuyeron a construir su celebridad en el mundo.

En el crisol de las intrigas políticas que significó la Guerra Fría logró, muchas veces, capturar los momentos más intensos y simbólicos de aquel periodo.

Tomada en Moscú en 1957 en la Plaza Roja en el aniversario de la famosa Revolución de Octubre, la foto se volvió célebre ya que, por primera vez, se mostraban a los ojos del mundo los temidos armamentos rusos. Elliott corrió inmediatamente al albergue y reveló las fotos.  Fue una primicia mundial.

Kruscev Nixon Erwitt

“El debate de la cocina”, de Elliott Erwitt. Fue tomada durante la feria de la electrónica de Moscú de 1959. Como relata el mismo Erwitt, él se encontraba ahí solo para fotografiar refrigeradores en una fabrica… Y terminó por inmortalizar al entonces candidato a la presidencia Richard Nixon mientras apuntaba con el dedo sobre el pecho del secretario del partido comunista Nikita Kruscev.

La foto, una toma robada a la fortuna, retrata a los dos intentado hablar de algunos asuntos. La carga simbólica, sin embargo, fue tal que, en seguida, Nixon decidió adoptarla para su segunda campaña política. Para el registro, ni siquiera pidió permiso al autor…

Durante su breve trabajo como fotógrafo oficial de la casa blanca Elliott Erwitt asistió a los funerales por el trágico asesinato del presidente J.F. Kennedy.

lagrima erwitt

En esta foto, de carga fuertemente emotiva, se ven al hermano Robert Kennedy (a la derecha) y a la viuda Jacqueline Kennedy (en el centro). Lo que dio a la foto un gran poder emotivo fue la lágrima que quedó atrapada en el velo oscuro de la mujer.

Dejado su encargo de fotógrafo de la Casa Blanca, Elliott Erwitt ya había adquirido la fama necesaria para poderse dedicar casi por completo a su carrera “de aficionado” y a los viajes que tanto amaba, siempre acompañado de su fiel cámara y del espíritu crítico e irónico … y ¿por qué no?, también de una bella dosis de fortuna.

El estilo de Elliot Erwitt

“Cuando está bien hecha, la fotografía es interesante. Cuando está hecha muy bien, se vuelve irracional e incluso mágica. No tiene nada que ver con la voluntad o el deseo consciente del fotógrafo. » Elliott Erwitt

Heredero y admirador del grande Henri Cartier-Bresson, Erwitt propone nuevamente algunas de las características que hicieron único el estilo del fotógrafo francés, si bien enriquecido de perspectivas e intentos personales.

En su actividad de fotógrafo, él solía dar paseos o largos viajes en coche tratando de re-descubrir todo lo que es absurdo, divertido, paradójico, irónico en la vida cotidiana.

Algunas de las características principales de su estilo fotográfico son:

  • La fuerte vena irónica que manifiesta toda su jocosidad, la curiosidad y el amor del fotógrafo por la vida y externa la gran sensibilidad interior del fotógrafo.
  • La importancia del Contenido sobre la Forma, para Elliott el momento justo es vital (como para Cartier-Bresson), más allá de la perfecta composición de la foto que la transformaría en un trabajo artificioso privado de su espontaneidad y natural belleza.
  • El amor por el color, aunque paradójicamente, por casualidad y por contexto, fueron precisamente sus fotografías en Blanco y Negro las que lo hicieron famoso.
  • El sabio uso de prospectivas alternativas, de secuencias, de combinaciones capaces de enriquecer y renovar el trabajo y el contenido de la fotografía .

Pero ¿cuáles eran los temas preferidos del autor?

¿Las musas de sus fotografías?

Personajes, Perros, Niños y… ¡Romanticismo!: los temas de Elliott Erwitt

Definir a Elliot Erwitt en base a una categoría de temas fotográficos sería absolutamente imposible: en su trabajo, su gran sensibilidad (mal celada detrás de una tímida sonrisa) y su jocosa curiosidad, lo llevaron a abarcar un amplio espectro de sujetos, emociones, impresiones.

En sus años de mayor libertad el fotógrafo no perdió la ocasión de atravesar el mundo a lo largo y ancho, desde Japón pasando por Europa hasta América del Sur.

“Cuando uno se encuentra de pronto en medio de extraños que balbucean en una lengua que no comprendes, debes usar los ojos. ¿Y qué ves? Ves seres humanos, cómicos, tristes, felices: seres humanos más o menos como tú.” Elliott Erwitt

Durante estas aventuras por el mundo tuvo la posibilidad de fotografiar numerosas playas, encantado por el panorama y por el rostro excéntrico de la relación del hombre con el mar.

“Puerto Rico, 1957”

Si bien el fotógrafo nunca haya estado interesado particularmente en la fama, otro de sus temas preferidos serán algunos personajes famosos de gran calibre, abarcando desde el ambiente político al del cine, desde el general Charles De Gaulle hasta Fidel Castro, pasando por estrellas como Grace Kelly y Marylin Monroe.

Elliott Erwitt Che Guevara

“Habana, Che Guevara, 1964” Una de las fotos más icònica del Che, realizada por Elliott Erwitt

Marylin Monroe por Elliott Erwitt

 “Marylin Monroe, New York, 1956”. Dijo el fotógrafo de la actriz que ninguna persona demostraba la misma naturaleza y belleza que Marylin mostraba delante del objetivo. La foto fue tomada casi por casualidad, sin preparativos artificiales.

Como ya se intuye por su peculiar sensibilidad, una gran parte de los esfuerzos y del trabajo de Erwitt se concentran en su descubrimiento del ser humano bajo nuevas prospectivas.

Para el, todo lo que representa mejor al hombre y su vida se vuelve centro de interés.

Particular atención la reserva para los perros en los que ve come un espía, una sutil pista que abre las puertas al alma de los amos creando situaciones a menudo cómicas o paradójicas.  ¡Les dedicará cuatro álbumes fotográficos!

Y …. ¿ya he mencionado que amaba ladrarles de pronto para ver su rostro?

“Bulldogs, NYC, 1988”

Felix, gladys and rover, elliott erwitt

New York City, “Felix, Gladys and Rover”, 1974

Siempre por la misma razón, los niños serán otro de sus temas preferidos.

En los niños Elliot Erwitt ve a jóvenes adultos, desnudos frente al peso de las máscaras sociales más pesadas. Pero con una naturaleza y una espontaneidad ideales para crear tomas emotivamente muy ricas.

“Colorado, 1955” Una de sus fotos más características y perfecta representación de la habilidad del fotógrafo para capturar el momento.

USA, Pittsburgh, 1950

Finalmente, a pesar de su amor por la ironía y por el humor, Elliot muestra también una elevada sensibilidad cuando se habla de amor, con fotografías a la altura de los maestros del romanticismo, pero no por esto privadas de su toque inconfundible. Aquí una:

“California, 1955”Cuando Elliott Erwitt tomó esta fotografía no se dio cuenta inmediatamente de su fascinación. Pasaron años antes de que se diese cuenta de su belleza y decidiese publicarla.

Una Lección de Elliott Erwitt

Ahora que hemos llegado al final del artículo, quisiera que te hicieras una pregunta…

Cuando piensas en la fotografía ¿en qué piensas?

O mejor, cuando piensas en tener o querer tomar una fotografía, ¿qué es lo que te pasa por la mente?

Si eres como yo, comenzarás a hacerte preguntas sobre la luz, las proporciones, la perspectiva, hasta que casi quedes cansado antes de haber comenzado siquiera.

¿Y es correcto todo esto? Sí, no hay nada de malo en querer ser perfeccionista en ocasiones…

Sin embargo, hay un problema…

Allá afuera encontrarás a miles de profesionales que no aman dejar nada a la casualidad, miles de profesionales que luchan hasta el cansancio por hacerse de un nombre, que toman fotografías maravillosas que nadie recuerda.

¿Por qué?

Porque se requiere también de una historia… ¡Una historia que contar!

¿No es tal vez esto uno de los propósitos más importantes de la fotografía? Tomar una imagen de la realidad, capaz de poder relatarse por sí misma.

Elliott sabía esto.

“El punto fundamental es tomar la foto de manera que luego no haya necesidad de explicarla con las palabras”.  Elliott Erwitt

Y si algo podemos aprender de él es que no importa el género de historia que se quiere contar, no importa que sea una fábula surreal, una comedia sobre perros y amos o un relato de guerra.

Lo importante es tener algo que contar.

En el caso de que quieras profundizar en la obra de Erwitt, te dejo dos libros como recomendación:

Dogs: uno de sus libros más famosos, y en el cual, a través de los tantos “rostros” de los perros, Erwitt relata los rostros de sus amos …

Personal Best: una panorámica capaz de relatar las muchas facetas del estilo de Erwitt.

Un saludo.