Cómo empezar con la food photography

Luz natural, preparación escenográfica y gran atención a la elección de los colores: estos son los ingredientes principales de la food photography.

Es la tendencia más en boga de los últimos 10 años, una verdadera manía que sorprende a todos, pero realmente a todos los food lovers del mundo.

Nadie logra resistir a la tentación de fotografiar un colorido smoothie de frambuesas y coco preparado para el desayuno, o la deliciosa tártara de atún y aguacate consumido en el restaurante de moda del momento.

Inmortalizar los platos antes de probarlos se ha convertido en casi un ritual, un gesto al cual ya no se puede renunciar.

La creciente difusión de smartphones dotados de cámaras a la vanguardia, además de la popularidad de las redes sociales como Instagram y Facebook, han contribuido a acrecentar la fama de la food photogrtaphy y a acercarla a todo el mundo.

Pero si te interesa comenzar a hacer algo más de lo que hace el software de tu teléfono, este artículo es para ti.

Fe hecho encontrarás reflexiones, curiosidades, links y consejos que te ayudarán a comenzar en tu nueva aventura de food photographer.

Pero antes que nada, surge espontáneamente una pregunta…

Cuál es el papel del food photographer?

Si lo piensas bien, la comida no es tan diferente de un dibujo, una escultura o de las fantasiosas creaciones textiles del mundo de la moda. Son todas formas de arte, que se expresan a través de materiales y formas diferentes.

El food photographer se transforma entonces en un artista, que inmortaliza bellísimas composiciones alimentarias en un lienzo digital.

Personajes como Carl Warner y Patrizia Piga han logrado convertir los platos en verdaderas obras de arte, creando paisajes con un sabor de ensueño que toman el nombre de foodscape. Bosques de coliflor, cadenas montañosas de queso, globos aerostáticos en forma de ajo y cebolla: la imaginación no tiene ningún límite!

paisaje toscano

Uno de los asombrosos paisajes de Carl Warner, que pertenece a la serie Foodscape (puedes ver más fotos en Bored Panda). Un homenaje a los campos toscanos, que son reproducidos usando algunos de los ingredientes típicos del lugar.

Fotografiar la comida significa también lograr a capturar el instante decisivo, quizá no precisamente como en la street photography. Pero también los alimentos tienen su tiempo, y a través de él pueden cambiar muy rápidamente.

Se necesita entonces prepararse lo mejor posible para no perder tiempo o correr el riesgo de arruinar una toma planeada desde hace días. A menos que tú no quieras usar este truco…

La preparación de la food photography: alimentos verdaderos o imitaciones muy realistas?

A veces la apariencia engaña: la mayor parte de los food photographers profesionales casi nunca usa alimento verdadero para las tomas!

Generalmente los platillos son remplazados por imitaciones construidas con los materiales más inesperados, como pegamento o aceite para autos.

No es difícil comprender el motivo, que está ligado principalmente a la naturaleza perecedera de los alimentos mismos. Sé que, después de esta revelación, no podrás ver las fotografías en las revistas con los mismos ojos.

Las sopas se enfrían, la carne tiende a endurecerse y opacarse, el helado se derrite bajo las luces del set y la fruta ennegrece en pocos segundos.

La food photography desafía las leyes de la naturaleza, de la física y de la química: para lograr el intento, a veces, es necesario engañar un poco.

Así es como el aceite de auto se transforma en un fotogénico y densísimo jarabe para pancakes, o como la cera para zapatos simula las marcas de las marcas de la parrilla sobre la carne todavía cruda, concediendo al food photographer de turno más tiempo para obtener la toma perfecta.

leche

 Así es como se usa el pegamento de vinilo para hacer que la leche luzca aún más realista.

Manipular la comida con estrategias y trucos similares permite a los food stylist y a los fotógrafos tener mayor control en las composiciones: así se vuelve posible mover los diferentes elementos en la escena según las necesidades de toma, pero también modificar la preparación en curso de la obra sin arruinar los platos protagonistas del servicio.

Los crustáceos son pelados con glicerina liquida, en modo de simular la frescura del pez apenas pescado; el desodorante en spray en cambio, crea una capa de escarcha en las uvas, como si acabaran de ser recogidas en una fría mañana de otoño.

Un muy sugestivo efecto, verdad? Pero sobre todo imposible de recrear en un estudio sin la ayuda de agentes químicos.

Consejos para hacer food photography

Obtener una toma de food photography brillante, coloreada, que atraiga a las personas a comerse ese platillo de un solo bocado no es una empresa fácil.

Detrás de cada imagen pátina capaz de enviar las papilas gustativas del espectador al éxtasis, está el trabajo de diferentes figuras que trabajan juntas para lograr el mismo propósito: directores creativos, fotógrafos, food stylist, prop stylist e innumerables asistentes de producción.

Cada uno tiene una tarea muy precisa, y todos son fundamentales para el buen resultado de una imagen.

El food stylist se ocupa de acomodar la comida de manera que resulte bella y fotogénica para el set, inspirándose en los principios del arte moderno y de las reglas de la composición.

El prop stylist, en cambio, se dedica a la preparación de la escenografía, que debe combinarse a la perfección col el platillo realizado anteriormente. Gran experto de la teoría del color, el prop stylist es capaz de elegir y abordar los elementos justos en la escena para construir un background que pueda exaltar las texturas y los colores de la comida para fotografiarla.

Al food photographer profesional espera la difícil tarea de hacerle justicia al trabajo de styling realizado por sus colegas, además de exaltar las características del platillo en la escena de todas las maneras posibles.

A nosotros que no lo somos en cambio espera la tarea igualmente difícil de transformarnos al menos por unas horas en cada una de las figuras que acabo de describir.

Será más fácil si tienes en mente los elementos específicos de los cuales te voy a hablar.

Elige la atmosfera

Lo primero por hacer es no comenzar a tomar casualmente, sino preguntarse qué tipo de atmosfera quieres atribuir a la presentación de esa comida especifica.

Tal vez es adecuado un ambiente luminoso y alegre, o tal vez prefieras un set de tonos más oscuros pero refinado y elegante… La elección depende sólo de ti.

Cuando hagas food photography recuerda que tu objetivo es exaltar las características del platillo que quieres retratar, y nunca debes olvidar que la comida es la verdadera protagonista de la foto.

hot cakes

El fondo oscuro de esta imagen contrasta con la textura dorada de los pancakes en primer plano, creando un interesante efecto cromático que te hace venir el agua a la boca.

 Prefiere la luz natural

La luz natural es ideal para la foodphotography, pero tiene el defecto de ser menos manipulable que la luz artificial.

Y cuando se fotografía la comida es como cuando se hacen retratos: no se trabaja (casi) nunca con luz directa. Por lo tanto, siempre es mejor colocar un difusor (que también puede ser una hoja simple) entre la fuente de luz y el centro de la escena, para suavizar las sombras y las luces y dispersar los rayos del sol en los puntos deseados. Lo ideal sería tener un estudio con una gran ventana que ilumine el ambiente.

pastel peras

Photo by Monica Grabkowska en Unsplash

Un buen ejemplo de cómo la luz contribuye a exaltar el brillo del chocolate y la atmosfera romántica de la foto.

 Prueba ángulos de toma inusuales

La elección depende de las características de la comida que quieres fotografiar, pero también de la historia que quieres contar a través de tu foto.

Los dos ángulos más comunes son 45 ° y 90 °. El segundo, en particular, es el que durante largo tiempo ha monopolizado la atención de los fotógrafos de alimentos. Las tomas desde arriba sugieren el punto de vista de quien consume la comida,  involucrando más al espectador en la imagen.

En los últimos años la tendencia se ha invertido y las fotos realizadas de diferentes ángulos han empezado a tener más éxito.

Tomar a 45° significa mostrar cómo está hecha la comida, los diferentes niveles que componen los platillos, los ingredientes, las texturas y los colores. Un cupcake fotografiado desde lo alto es muy diferente respecto a como se ve desde una toma de 45°.

Esta inversión de tendencia también ha tenido un impacto en la estética de los platillos, que se desarrollan más en altura para mostrar mejor su composición.

muffin

Desde este ángulo es posible notar todos los estratos del cupcake.

 Prepara la mesa

Es tiempo de preparar la mesa, de crear un ambiente que sea capaz de exaltar el platillo que deseamos tomar.

Para construir un set de impacto, intenta pensar “fuera de lo común”: narra la comida a través de los ingredientes de los cuales está compuesta, pero también a través de las varias fases de preparación.

De esta forma, llevarás al espectador detrás de escena, en el momento exacto en que los diferentes alimentos se unen y cobran vida. Luego inserta algunos utensilios en la escena, toma una fotografía de la tabla de cortar enharinada con los bizcochos todavía crudos esperando a cocerse en el horno.

O agrega a tu sopa de verduras una cebolla o un manojo de zanahorias, tal vez envuelto en una bolsa de yute.

Piensa también a los orígenes de tu platillo, a la cultura de la que proviene, y agrega a tu escena una pequeña referencia a ella.

especias

Las especias y condimentos usados en la preparación del platillo ocupan un lugar de primer plano en esta foto.

 Estudia la composición

La composición es uno de los fundamentos de la fotografía que permite al ojo humano leer las fotografías e identificar los puntos de interés en la imagen en pocos segundos.

En la food photography, conocer las reglas de la composición asumen todavía más importancia, porque toda la escena va estudiada y construida desde cero.

No se trata de retratar sujetos en movimiento, sino de inmortalizar sujetos inanimados a los cuales podemos dar vida sólo a través de un buen proyecto de la imagen. Como regla general, ten presente que la comida protagonista de la toma ve colocada en uno de los tercios o directamente en el centro de la imagen, según la preparación que se ha decidido preparar.

galletas

Photo by Corina Nicolae on Unplash

Se nota como en esta composición las galletas están al centro de la escena, y todos los elementos dirigen la atención precisamente hacia ellas.

Sin embargo, la de los tercios no es la primera ni la más usada en las reglas de composición. Existen instrumentos compositivos mucho más complejos y articulados, que es indispensable, con el tiempo, saber usar.

 Haz resaltar los colores

Siempre es mejor elegir tonos neutrales para el fondo y para los prop de la preparación, de manera de no oscurecer o poner en segundo plano la comida respecto al fondo.

No cometas el error de llenar tu escena de innumerables elementos que, finalmente, servirán sólo a distraer al espectador: poco es mejor, basta que ese poco esté hecho bien. Elige platillos poco elaborados, con tonos fríos y neutros (gris, negro, blanco, etc.), para enfatizar los colores y texturas de los alimentos protagonistas de la escena.

                               El fondo neutro resalta los colores vivos del primer plano.

 Imita a los grandes de la food photography (o incluso tu libro de recetas)

Este es un consejo valido no sólo en la food photography, sino en todas las ocasiones en las cuales comienzas a cimentarte con un nuevo género fotográfico.

De hecho, mientras buscas dominar los aspectos técnicos y escenográficos fundamentales, es difícil tener también que concentrarte en los aspectos creativos de la foto.

Sobre todo con un sujeto como la comida, que es tan común que se da (erróneamente) por sentado.

Nada mejor entonces que buscar reproducir las fotos de famosos food photographers; entonces podrás concentrarte en los aspectos técnicos que tienes que aprender, y podrás valorar el resultado que obtengas comparándolo con el modelo que utilizas.

Iniciar con la food photography

Desde el punto de vista del equipo fotográfico, para iniciar con la food los consejos que puedo darte son muy generales:

  • Una cámara, mirrorless o réflex no importa, basta que tenga un sensor de buena resolución, para resaltar buen los detalles de la comida. Si la cámara tiene una pantalla orientable es un plus, porque trabajando mucho con un caballete, y tal vez con ángulos “extraños” te será muy útil (es. Nikon D5600 y Canon 200D)
  • Un objetivo que sea capaz de enfocar lo más cerca posible, mejor aún si es macro, visto que la mayor parte de las fotos serán a una distancia muy cercana.
  • Un caballete y una toma remota, porque entre luz natural y alta resolución del sensor tendrás inevitablemente problemas con las luces bajas, y podrás resolverlos de mejor manera alargando los tiempos de toma y colocándote en el caballete.

Naturalmente, si ya haces otros géneros fotográficos, es prácticamente cierto que el equipo que posees ya esté muy bien para comenzar a hacer food photography…

Si eres un novato y quieres pasar de la cámara a algo de mayor calidad, lee los artículos sobre sistemas mirrorless y réflex.

Después de que tengas un poco de experiencia en la mesa de tu cocina con la luz natural de la ventana, puedes intentar algo más sofisticado y comenzar con difusores, combinaciones de flash, paneles reflejantes, fondos y etc. Pero para toda esta parafernalia, te remito específicamente a nuestro artículo sobre cómo preparar un set fotográfico.

Ahora, ponte a prueba y experimenta en primera persona cuánto puede ser divertido trabajar con la comida!