Regla de los tercios explicada de forma sencilla

La regla de los tercios es quizá la regla más conocida de composición fotográfica.

Y esto por tres simples razones:

  • Data de varios siglos, estando entre las preferidas por los pintores del Renacimiento
  • Es, al menos en sus bases, fácil de aplicar
  • Es muy efectiva para hacer tus fotografías más interesantes

Ahora, diversas cámaras fotográficas digitales presentan una visión, ya sea en el visor que en la pantalla LCD, con una rejilla preestablecida de acuerdo con la regla de los tercios, para que sea aún más fácil usarla.

Sin embargo, creo que, para una buena fotografía, comprender exactamente qué es y cómo funciona la regla de los tercios es más importante que tener 4 líneas en el visor y en la pantalla LCD.

En este artículo, por lo tanto, veremos juntos:

  • Qué cosa es la regla de los tercios
  • Por qué funciona
  • Algunos ejemplos de aplicación y algunas situaciones típicas de disparo (retrato, paisaje, still life)
  • Tres ejercicios para aprender a aplicarla con desenvoltura

Qué es la regla de los tercios

La regla de los tercios en una línea guía de composición de las imágenes que prevé dividir el campo fotográfico a través de:

  • 2 líneas verticales que identifican tres segmentos iguales horizontalmente
  • 2 líneas horizontales que identifican tres segmentos iguales verticalmente

La intersección de estas líneas crea 9 espacios de idéntica dimensión, como en el esquema de abajo.

N.B: La cosa funciona aunque la foto está orientada verticalmente en vez de horizontalmente. Basta que gires 90 grados la imagen para darte cuenta.

Las líneas verticales y horizontales se llaman “líneas de fuerza”.

Los 4 puntos rojos que he evidenciado los puedes encontrar de vez en cuando indicados como “fuegos”, “puntos de interés”, “puntos de fuerza” etc.

Lo importante, más allá del nombre, es que

  • Los puntos identifican para la mirada de los espectadores las áreas de mayor interés con respecto al centro o a la periferia.
  • Las líneas crean las rutas de exploración para el ojo.

 Entonces, áreas de interés y rutas de exploración

Y son exactamente estos aspectos de la regla de los tercios que tienes que aprovechar en la composición de tu fotografía.

Cómo?

  • Posicionando tu principal sujeto, o su centro de gravedad, en uno de los focos.
  • Subdividiendo el encuadre según las líneas de fuerza.

Regla de los tercios: por qué funciona?

Cuando el sujeto está colocado simplemente al centro de la imagen, la fotografía tiende a ser más estática y armónica.

Pero desgraciadamente, exactamente como en la vida real, es más difícil encontrar interés en la armonía que en el contraste.

Cuando, por otro lado, descentras al sujeto principal dejando al mismo tiempo un espacio “vacío” en un lado, desbalanceas la imagen creando un contraste visivo que tu ojo tratará de resolver sin lograr hacerlo.

De hecho, cuando mira una imagen compuesta con la regla de los tercios, el espectador:

  • Puede identificar inmediatamente y con claridad al sujeto principal (exactamente como en las fotos con el sujeto al centro)
  • Pero para ver el resto de la imagen está obligado a mover los ojos desde el sujeto hacia los lados (cosa que NO sucede cuando el sujeto está puesto centralmente)

La regla de los tercios entonces, descentrando los sujetos, evita al ojo detenerse y de alguna manera lo provoca a explorar toda la imagen.

La mirada se vuelve entonces dinámica, porque el espectador salta continuamente del sujeto principal a la periferia.

Y si eres tan hábil para aprovechar las líneas de fuerza como guía, serás tú mismo a decirles a los ojos del espectador hacia dónde deben ir.

 Regla de los tercios: Ejemplos

 Para ver en la práctica de lo que hemos apenas hablado, he construido una serie de ejemplos de la regla de los tercios, aplicándolos a situaciones de disparo típicas: paisaje, retrato y still life.

Veámoslas juntos:

Regla de los tercios en fotografía de paisaje

Normalmente, cuando aplicas la regla de los tercios a paisajes, más que los puntos de fuerza aprovecha las líneas

Para hacerlo, recuerda que:

  • Si pones el horizonte en la línea de fuerza horizontal superior, das más importancia a la tierra.
  • Si pones el horizonte en la línea de fuerza horizontal inferior, das más importancia al cielo.

Creo que las dos fotos frente a frente aquí abajo sean un óptimo ejemplo de la enorme diferencia entre las dos situaciones!

A la izquierda, el horizonte está puesto en la línea horizontal superior, a la derecha está en la línea inferior. De esta manera el “peso” de tierra y cielo cambia mucho en las dos fotos. 

Naturalmente, también es posible aprovechar los puntos de fuerza!

En la siguiente fotografía por ejemplo, nubes-cielo-tierras subdividen horizontalmente la foto en tres planos iguales, todos con el mismo “peso”.

Viene, entonces aplicada la regla de los tercios por las líneas, con el objetivo, en este caso de crear una subdivisión armónica.

En la misma fotografía pero, el gran árbol en la izquierda es un buen ejemplo de composición con la regla de los tercios, en la cual el elemento principal se encuentra en un punto de fuerza, para desbalancear la imagen.

Regla de los tercios en el retrato

 En los retratos, normalmente, debes tomar como punto de interés para colocarlo según la regla de los tercios, los ojos del sujeto.

Mira las dos fotos inferiores: ambas no son, ciertamente, excepcionales.

Sin embargo, la de la abuela es mucho mejor, gracias a que el rostro ocupa una porción más grande en el encuadre, y los ojos están descentrados hacia el punto focal en la parte superior izquierda. (Además, el fotógrafo usa otro típico truco de la composición en el retrato: encuadra el rostro gracias a la mano de al lado).

La del muchacho al centro, en cambio (aunque si los ojos están alineados en la línea horizontal superior), es simplemente tremenda.

Y se parece desgraciadamente al 90% de los retratos que veo hechos por quien no conoce la regla de los tercios.

Desde mi punto de vista no obstante, sobre todo en el retrato, la regla de los tercios no es inviolable.

La Gioconda de Leonardo por ejemplo (que, por cierto, usualmente usaba la regla de los tercios) está perfectamente en el centro del cuadro que la representa.

Lo interesante de la Gioconda depende en este caso de la armonía total que deriva de otra regla de composición, la de la proporción aurea. Pero esta es otra historia que veremos después.

Para poner un ejemplo más modesto, no obstante la chica aquí abajo este prácticamente en el centro, en la foto, sin embargo, se hace interesante:

 

  • Por la torsión del cuerpo hacia las líneas de escape detrás de ella.
  • Por la falta de profundidad de campo, obtenida gracias al efecto Bokeh, y que aún lleva al ojo a explorar no lo que hay alrededor del sujeto, sino lo que hay detrás.

Esto sólo para subrayar que con las reglas, una vez que las has aprendido, puedes jugar. Y también romperlas, si crees que es oportuno.

Regla de los tercios en el still life.

Incluso la foto simple de un objeto inanimado (lo que en fotografía se llama “naturaleza muerta”) puede cambiar radicalmente gracias a la aplicación de la regla de los tercios.

En el ejemplo aquí abajo:

  • Los tres ejes identifican casi exactamente las tres líneas horizontales de fuerza
  • Los dos cubiertos están descentralizados en el punto de fuerza, en la parte inferior izquierda, “rompiendo” perpendicularmente las líneas horizontales superiores.

El resultado es una foto tan simple como interesante: no sólo relativamente a los objetos representados, sino también respecto al espacio vacío identificado al centro gracias a la feliz elección compositiva del fotógrafo.

Dime si al mirar la foto no te sucede, como te había dicho en la parte teórica, de dejar escapar continuamente los ojos hacia la derecha.

Ahora, imagina que los cubiertos estuvieran al centro…

Mejor, cubre con la mano un pedazo de la foto, de manera que los cubiertos aparezcan al centro de la imagen: podrás notar que la foto, no ya compuesta con la regla de los tercios, ya perdió dinámica e interés.

Regla de los tercios: ejercicios

La regla de los tercios es la primera y más famosa regla de composición; entonces es importante que la sepas aplicar a la perfección.

Esto te permitirá:

  • Apreciar su efecto en diferentes situaciones.
  • Entender sí, cuándo, cómo y por qué utilizarla

Pero, no tengas prisa. Como he dicho, está bien romper las reglas una vez que ya se conocen.

Y cuando lo quieras hacer, te aconsejo leer, aunque sea en inglés, el bellísimo artículo 10 myths about the rule of the thirds, que te permitirá entender como las reglas de composición de fotografía:

  • No deben tomarse como oro fundido
  • Son sólo el inicio del camino

En tanto, te dejo tres simples ejercicios para profundizar en la regla de los tercios:

Descubre como los grandes maestros aplican la regla de los tercios

Este primer ejercicio en el análisis de fotos de otros, posiblemente de grandes fotógrafos (Salgado, Cartier-Bresson, McCurry):

  • Observa las fotos que te gustan
  • Dibuja mentalmente la rejilla de los tercios con líneas de fuerza y puntos de interés
  • Trata de entender sí y cómo fue aplicada la regla a los elementos de la foto
  • Trata de entender sí y por qué no fue aplicada
  • Imagina mover los elementos: de qué manera la foto parecería diferente?

Modifica tus fotos peores, gracias a la regla de los tercios

El segundo ejercicio te hará revaluar algunas de tus viejas composiciones fotográficas:

  • Toma algunas de tus fotos que no te gustan, en las que no aplicaste la regla de los tercios.
  • Trata de modificar en photoshop (u otro software de foto retoque) de manera tal que respeten la regla
  • Evalúa el antes y después, y si es necesario, vuelve a modificarlas

Toma fotos con la regla de los tercios

El tercer ejercicio es, obviamente, tomar tu cámara y ponerte a disparar. La única cosa importante es que lo tienes que hacer sólo después de haber hecho los primeros dos ejercicios!

De hecho, este esquema de ejercicios es el que debes usar siempre para mejorar tu técnica fotográfica:

  • Primero, estudia lo que han hecho los maestros.
  • Luego, reconsidera tu trabajo para aprender de tus errores
  • Finalmente, ponte a disparar con base en lo que has aprendido

En las grandes escuelas de fotografía existe un cuarto paso: el feedback de tus fotografías que te da el maestro.

Más allá de la regla de los tercios

La regla de los tercios no es más que sólo una de las reglas de la composición fotográfica.

Y obviamente tiene, como todas las reglas, grandes limitantes.

Uno es que, por ejemplo, cuando quieres crear un gran contraste, no es suficiente ir hacia los fuegos, debes buscar posiciones aún más descentralizadas. Los fuegos y las líneas permanecerán entonces como un punto de referencia, pero solo para ir más allá de ellos.

El defecto más grande de la regla de los tercios según yo se manifiesta cuando la foto se vuelve más “articulada” y compleja.

Es cierto que la composición fotográfica requiere simplicidad, pero no siempre se puede fotografiar dos cubiertos, o un árbol, sin nada a un lado.

E inevitablemente es necesario componer en una imagen más temas que merecen interés, y que deben estar hechos para interactuar entre sí con elegancia y coherencia.

¿Y cómo lo manejas, entonces, solo con la regla de los tercios?

Por esta razón, no dejes nunca de estudiar la composición fotográfica!

Lee, Lee y continúa leyendo los grandes libros de fotografía, por ejemplo el clásico “Composición-Michael Freeman”, y descubrirás mucho más que la regla de los tercios. Y después dispara, dispara y sigue disparando. Un saludo!